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Recinto
- Referido a un altavoz. Es una parte de vital importancia
que, junto a los transductores y
el filtro divisor de
frecuencias conforma un altavoz.
Un transductor cuando funciona genera
dos ondas: la frontal y la posterior. La segunda, al estar con
la fase invertida con la primera, hace que se cree una
interferencia
destructiva en los puntos donde ambas se encuentran. De ese
modo se cancela el movimiento y la presión del aire. Este
fenómeno se conoce como cortocircuito acústico. Esta
cancelación ocurre especialmente en aquellas frecuencias cuya
longitud de onda es superior
al diámetro del transductor en cuestión.

Cortocircuito acústico de un
altavoz
Este efecto se aprecia muy
fácilmente en woofers, cuyo cometido es
generar ondas de presión acústica de bajas frecuencias cuya
longitud de onda es de algunos metros, es decir, muy superior al
diámetro del transductor. De hecho, un woofer montado "al aire"
es incapaz de reproducir con poderío y vigorosidad los graves
más profundos, inferiores a unos 63 Hz. No obstante, algunos
midwoofers,
squawkers o midranges y tweeters
dipolares se montan en
baffles sin recinto detrás, dado que
emiten longitudes de onda inferiores al diámetro y no tienen el
efecto.
El problema de la cancelación de
la onda delantera y trasera tiene una sencilla solución, y es
introducir el transductor en un recinto. La onda trasera queda
atrapada en el interior de éste.
Esto puede ocasionar otro
problema, y es que se vea reflejada en las paredes interiores y
golpe al cono por su parte interna, interactuando con la onda
frontal y distorsionándola. Esto ocurre especialmente cuando las
longitudes de onda son iguales o inferiores a las dimensiones de
la caja.
Es por ello por lo que los
recintos de los midwoofers y
squawkers o midranges necesitan
materiales absorbentes interiores que transformen la energía
cinética de la onda posterior contenida en la caja en calor,
disipándola. También se cuida las dimensiones exteriores de la
caja, evitando que sean múltiplos enteros y distribuyendo de
forma más uniforme los modos propios de resonancia. O mejor aún,
cambiar la geometría y hacer paredes no paralelas que no dirijan
la onda trasera hacia el cono. Esto último solamente se ve en
cajas acústicas de Alta Fidelidad High-End, dado que son mucho
más difíciles de construir que las típicas cajas ortoédricas o
forma de prisma rectangular (con seis caras paralelas, con forma
de "caja de zapatos").
Por el mismo motivo, los
woofers y
subwoofers no necesitan cajas con paredes no paralelas ni
que sus dimensiones sean múltiplos unas de otras (pueden ser
cuadradas), dado que emiten longitudes de onda superiores al
tamaño del recinto. El relleno lo siguen necesitan igualmente,
pero por motivos como atenuar picos de la curva de
impedancia o acortar el tiempo de
respuesta al impulso de los woofers.
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