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Équidos

      Los équidos son una familia de mamíferos ungulados perisodáctilos, en los que hoy solamente está desarrollado el dedo medio de cada extremidad, mientras que los demás han quedado reducidos a metacarpianos, o metatarsianos, y aparecen en el esqueleto como unos esquiletes óseos situados detrás de la caña. En la marcha apoyan solamente el extremo de ese dedo, muy desarrollado y recubierto de un casco duro. Todos los équidos actuales pertenecen a un solo género, el Equus, en el que se reconocen tres grupos de especies que corresponden a los caballos, los asnos y a las cebras.

      Los caballos fueron domesticados y utilizados por los hombres hace más de 6.000 años, en Asia. Pero la historia de la familia del cabalo empieza hace más de 50 millones de años, a principios del Eoceno, cuando surgieron los primeros équidos. En aquel tiempo, los caballos tenían el tamaño de un perro, vivían en el bosque y comían hojas. Cuando aparecieron las hiervas y se extinguieron por la tierra, los caballos evolucionaros para aprovechar esta nueva fuente de alimento. En épocas prehistóricas había muchos équidos salvajes, especialmente el centro de su evolución radicó en América del Norte donde se ha hallado una secuencia fósil completísima. Su primer antecesor conocido fue el eohippus o hyracotherium, del eoceno inferior, del tamaño de un zorro, lomo arqueado, con cuatro dedos anteriores y tres posteriores, molares de corona baja, a lo que se llama braquidontos y premolares no molariformes; fue probable morador de los bosques más que en las praderas. A partir de él, la evolución de los caballos presenta los siguientes rasgos constantes que les hacen que serán muy rápidos: aumento de tamaño, los caballos se hicieron más grandes, y más capaces de defenderse; más largos, las patas de los caballos se alargaron, y así podían correr más deprisa; más esbeltos, las patas también se hicieron más esbeltas ganando en agilidad; y menos dedos, sólo conservan uno, el tercero. Su cuello se volvió largo y musculoso para pastar en las praderas abiertas. Los huesos de las mandíbulas se alargaron u ensancharon para dejar sitio a unos grandes dientes premolares y molares grandes, de tipo hipsodonto, que se desgastaban poco y eran excelentes para masticar la hierba dura. Los caballos se iban convirtiendo en animales muy despiertos, con una vista, un oído y un olfato muy agudos y un cerebro relativamente grande y complicado. También evolucionaron en la rectificación del lomo. Durante el eoceno, el eohippus fue tronco de una radiación evolutiva en el antiguo continente, que se extinguió pronto, mientras que en América del Norte, los cambios en el eoceno y oligoceno condujeron al miohippus, aún de molares braquidontos, pero tridáctilo y de mayor tamaño. Éste evolucionó durante el mioceno en dos direcciones: en una conservó los caracteres braquidonto y tridáctilo, pero aumentando la alzada, el hypohippus; la otra dio lugar al merychippus, del tamaño de un poney, todavía con tres dedos, aunque sólo funcional el medio, y ya con molares hipsodontos para triturar las duras plantas pratenenses. Desde el plioceno inferior, el merychyppus evolucionó, a su vez, en dos rutas, una de las cuales condujo al pliohippus del pleistoceno, ya monodáctilo, y de éste al equus actual. En la otra, la evolución fue parecida, aunque conservando el carácter tridáctilo, y dio lugar al hipparion, desaparecido antes de finalizar las glaciaciones cuaternarias. El equus aparecido hace 2 millones de años se extendió luego por los demás continentes al par que desaparecía en América del Norte. En el siglo XVI introdujeron algunos caballos en América del Norte los colonizadores españoles. Al final de las glaciaciones, quedaban muy pocas especies en África y Asia. Más tarde, los hombres los domesticaron.

- Eohippus: También llamado caballo del Eoceno. El primer caballo que entró al galope en la historia del mundo era un minúsculo equino, del tamaño de una zorra. Con cabeza pequeña, molares de corona baja, cuello corto, espalda curvada, las patas finas y delgadas y la cola larga, el Eohippus, también bastante conocido con el nombre de Hyracotherium, el fundador de la familia de los majestuosos corceles, casi desaparecía en medio de las plantas. Sin embargo, ya existía la estructura del caballo: los dedos de las patas, cuatro en las anteriores y tres en las posteriores, por ejemplo, estaban rematados por diminutos cascos, teniendo en cuenta de que el dedo tercero o central, en sus descendientes, se hará cada vez mayor y se atrofiarían los otros dedos. Originario de NorteAmérica, donde habitaba en los bosques cálidos y húmedos, desarrolló en aquel continente, durante millones de años, su línea evolutiva, dando vida a una larguísima serie de sucesores, entre los cuales sobresalen el Mesohippus, el Merychippus y el Pliohippus. Así, a través de un gran número de uniones, gradualmente modificados y cada vez más especializados, se llegó al tipo final: el caballo que todos conocemos. Existieron numerosas especies de este pequeño caballo, y su altura variaba desde 25 a 40 centímetros. Era víctima de un gran animal, el feroz Diatryma, un gran ave carnívora sin alas de más de 2 metros de altura. Vivió hace 54 millones de años, en la época del Eoceno. Además de vivir en América del Norte, pastó en las llanuras de Europa.

- Orohippus: Era un pequeño descendiente del Hyracotherium. Sus dientes eran mayores y podían mascar hojas más duras en los bosques secos. Vivió en el Eoceno.

- Mesohippus: También llamado caballo mediano. Era casi dos veces mayor que un perro. Tenía tres dedos por pie, terminados en cascos. Las patas eran más largas que el primer caballo conocido, el Hyracotherium. Era muy parecido al posterior Miohippus, aunque algo más pequeño. Tenía un aspecto grácil, con su cuello más largo, el lomo más largo y recto, y los dientes mayores que sus predecesores. Medía desde 50 a 60 centímetros hasta la cruz. Vivió desde hace unos 38 hasta 35 millones de años, desde principios hasta mediados del del Oligoceno, en América del Norte.

- Miohippus: También llamado cabalo del Mioceno. Fue un pequeño género de caballos équidos. Tenía tres dedos funcionales, pero con el central mucho más desarrollado que los de los laterales, y ya fue tomando más aspecto de los cascos de los caballos actuales. Dio lugar a varias líneas evolutivas, todas extinguidas, la más importante de las cuales desembocó en el Hypohippus, del mioceno, que, como el Miohippus, era habitante de los bosques y devorador de hojas y ramas. Los dientes de sus carrillos eran grandes y de bordes irregulares, lo que le ayudaba a masticar las duras plantas que creían en el clima seco de la época. También es conocido con el nombre de Anchitherium. Medía 70 cenímetros de altura. Vivió hace 22 millones de años, en el Mioceno.

- Hypohippus: Este caballo siguió conservando los tres dedos y los molares de corona baja, pero era más grande que sus predecesores. Vivió en los bosques y se alimentaba de hojas y ramas. Vivió en el Mioceno.

- Merychippus: También llamado caballo rumiante. Fue un género de la familia de los équidos. Este caballo de largo cuello evolucionó del pequeño Eohippus, y originó, a su vez, varias líneas evolutivas, entre ellas la del Hypparion y la de los caballos del género Equus. Era tridáctilo, aunque sólo se apoyaba en su gran dedo central provisto de casco, que era más grandes que los otros de los extremos, que no llegaban al suelo. Los dientes de leche tenían corona baja, como los de sus antecesores; los definitivos, con corona mediana con bordes irregulares, y estaban ya totalmente cementados, como los de sus descendientes. Seguían creciendo a medida que se desgastaban. Su talla era algo mayor que los 2/3 de la de los caballos actuales, es decir, aproximadamente 1 metro de altura, el tamaño de un poni. Se conocen 25 especies de diferentes dimensiones: desde el tamaño de un ternero a un asnito. Vivió desde hace 20 a 15 millones de años, en el Mioceno, siempre en NorteAmérica.

- Hypparion: Fue un género de équidos descendientes del Merychippus, que se extendió ampliamente en el Plioceno para extinguirse rápidamente en el Pleistoceno. Era tridáctilo, pero con molares de corona alta, como los del caballo actual, lo que indica un régimen pratense. En España existió la especie Hypparion rocinantis.

- Pliohippus: También llamado caballo del plioceno. Sus patas sólo tenían un dedo, como los caballos actuales, a los que se parecían mucho, ya que había perdido los dedos externos. Era más evolucionado e incluso mayor que sus predecesores: medía 1,25 centímetros de altura. Vivió hace unos 4 millones de años, a principios del período Plioceno.

- Equus: El género Equus tiene once miembros actuales. El caballo, Eqqus caballus; el caballo salvaje de Mongolia o de Przewalski, Equus prezewalskii; la cebra de la sabana o cuaga, Equus burcheli o Equus quagga; la cebra de la montaña, Equus zebra; la cebra imperial o de Grevy, Equus grevy; el asno doméstivo, Eqqus asnius domesticus, con dos subespecies, el de Nubia y el de Somalia; el asno asiático, Equus hemionus; el onagro, Equus onager; y el kian, Equus kiang. Hubo dos especies de Equus en épocas pleistocénicas: Equus fossilis y Eqqus scotli, semejante al caballo de Przewalski. Este último caballo actual, que hoy vaga salvaje por las llanuras y mesetas de Mongolia, parece ser el tronco de las nuevas razas domésticas. El caballo es de tamaño grande; patas largas y esbeltas con un solo dedo en cada pie, el tercero, cuyo extremo, provisto de un caso, lo apoya al andar, por lo que se dice que puede andar sobre las cuatro uñas, lo que se le llama ungulígrado. El casco de un caballo equivale a las garras de un gato o a tus uñas. Las tres estructura están hechas de la misma materia, queratina, dura y resistente, aunque ligera. Sus molares y premolares con de corona alta, lo que se llama hipsodonto, aptos para masticar la hierba. La parte superior del musculoso cuello tiene crines largas y gruesas, y la cola cola está igualmente dotada de pelo casi desde su origen. Tiene orejas corta, es inteligente y fácilmente domesticable. Los caballos son maravillosos. Puede entrenárseles para que obedezcan órdenes, corran como el viento, lleven a sus jinetes, saltan vallas y otras muchas habilidades. Todos los caballos actuales, desde los pequeños ponies de Shetland hasta caballos de tiro, pertencen a una sola especie, Equus caballus. Existen otros animales parecidos que también se llaman Equus, con lo que se convierten en los únicos miembros vivientes de esta familia, los équidos. Las cebras tienen el pelo de color blanco amarillento con listas transversales negras o pardas. Es un congénere del caballo, por su gallardía y viveza, aunque más pequeño. Vive en manadas en las llanuras africanas, y existen varias especies. El asno se encuentra en todo el mundo y procede, probablemente, de la región mediterránea, de Asia Menor o de Egipto, y del centro y occidente de Asia. El asno doméstico, Eqqus asinus domesticus, tiene aproximadamente 1 metro y medio de altura, de color, por lo común, ceniciento, con las orejas largas y extremidad de la cola poblada de cerdas. Es muy sufrido, sobrio, trabajador y resiste mucho a la fatiga; se emplea para montar y como bestia de carga y, a veces, también de tiro. En Nubia, Abisinia y Somalia vive en manadas el asno salvaje originario del doméstico. El asno de Nubia, Equus asinus africanus, es una subespecie del asno salvaje, gris, con una banda negra oblicua dorsal. El asno de Somalia, Eqqus asinus somaliensis, al igual de el de Nubia, es una subespecie, pero de color pardusco. Existen otros équidos salvajes asiáticos, considerados, a veces, como asnos, por sus orejas largas y cola con cerdas solamente en la punta, pero son especies distintas: el omagro, de Asia medional; el hemión o kulán, del Turquestán y Mongolia, y el kiang, de las montañas del Tíbet. El omagro u onagro, Eqqus onager, es un équido que se condifera como asno, pese a su esbeltez y ligereza, por tener las orejas largas y la cola con brocha final solamente. Es de pelaje pardo y forma manadas en los desiertos de Asia meridional, donde vive desde la más remota antigüedad. El hemión, kulan o asno asiático, Equus hemionis, es un équido de aspecto intermedio entre el de un caballo y un asno; y de color gris en el dorso y blanco en el vientre, con una lista negruzca dorsal. Vive en Mongolia, Turquestán y Siberia meridional, formando pequeños rebaños. Los machos luchan ferozmente por la posesión de las hembras. El kiang, Equus kiang, es muy parecido al hemón, aunque algo mayor, de orejas más largas y pelaje denso, rojo oscuro con una línea dorsal negra. Vive en las montañas del Asia central, hasta los 5.000 metros de altura.


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